sábado 11 de junio de 2011

Hacia las tres virtudes

No me basta con la bondad, me persigue el tormento de la beldad. Tormento y éxtasis. Explosión y desgarro. Es ella, la belleza, me supera, me esclaviza. Aún soy esclavo de mi estética, de mis cánones, de mis prototipos, de mis paradigmas... ¿Por qué no conformarse con la bondad y la verdad? ¿Es posible aunar las tres virtudes? ¿Un nuevo Ícaro? El alma, atormentada. 

4 comentarios sobre el texto:

Jesús dijo...

Todos tenemos virtudes y defectos. Sé tu mismo, lo cual no significa tener defectos y no querer mejorarlos. Significa aceptarse como uno es y trabajar para ser un mejor ser humano, reconociendo humildemente que uno tiene cosas por cambiar.

Un saludo profesor.

José D. Mora dijo...

No me refiero a mí, Jesús, sino lo que busco fuera de mí. Estoy contento con mis defectos y virtudes. Soy yo mismo.

Un saludo, genio.

David López dijo...

Platón planteaba que el ser humano dispone de tres poderosas herramientas: el intelecto, la voluntad y la emoción. Para cada una de estas existe una virtud: la sabiduría, el valor y el autocontrol. Compañero, tu reunes en tu persona esas tres. Cuídate.

Anónimo dijo...

eeee maestro soy raul el de 1ª a donde andas k estas mas perdio....