Es una pena que aún resten más de dos años para que los neofranquistas salgan pitando por la puerta falsa. Si lo hicieran antes sería señal evidente de que aún había más fondo que alcanzar, y eso ya es un decir. Lo más angustioso es que, tal como pintan las cosas, vendrán otros de la misma calaña y volverán a restituir lo que el viento facha se llevó, y así viviremos, en un constante toma y daca, en un tira y afloja, en un progreso y retroceso que está lastrando las ilusiones de varias generaciones. Se va a aprobar la séptima ley educativa de la democracia, y de nuevo sin consenso. No se ha consultado a los profesores, a los centros, a los ciudadanos. Los sindicatos, los partidos políticos de la oposición, la comunidad educativa rechaza la Lomce. Igual que la ley del Aborto, la ley de Educación va a ser impuesta tiránicamente en este país. 185 lameculos, 185 ladrones legales del erario público se van a imponer a la voluntad de millones de ciudadanos. Unos ...
La sal en la herida