Más de una vez he escuchado decir que es un error traer descendencia a este mundo “de guerras, de odio, de hambrunas, de terrorismo, de criminales y sinvergüenzas…”. Y créanme, no sólo fueron “buenas gentes que viven, laboran, pasan y sueñan” quienes así hablaron, también lo hicieron “pedantones al paño, que miran, callan y piensan que saben porque no beben el vino de las tabernas”. Intencionadamente o no, los medios de comunicación nos inducen a construir el mundo a través de tópicos, y en este sentido no debemos olvidar que el único objetivo de una empresa informativa no es otro que ganar dinero. Los medios de comunicación tienen su Norte cada vez más claro: con tal de arañar audiencias, nunca dejarán que una verdad les estropee una buena historia. La empresa informativa surge, por lo tanto, de un parto cuya luz no es otra que contar historias para lucrarse. No es el mundo tan malo como se nos pinta. Hay que desechar las orejeras ecuestres y abrir la ...
La sal en la herida