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Mostrando las entradas etiquetadas como Bárcenas

Santiago y cierra, España

Liberémonos de lo políticamente correcto, despojémonos del fariseísmo y de esa aparente aura de civilización. Desatemos nuestros instintos, como los animales en las graderías de los campos de fútbol, y situémonos –ficticiamente, no queda otra– en la tentativa de que, por un día, cada uno de nosotros tuviera poder absoluto e inmunidad para hacer y deshacer en el ámbito político de este país. Cómo no arder en ira y violencia contra una piara de estúpidos que recientemente propone excluir a lesbianas y mujeres solas de la reproducción asistida. Son como el perro del hortelano: obligan a parir a mujeres que no quieren ser madres, y sin embargo no permiten serlo a quienes lo están deseando. Cómo no arder en ira y violencia contra un rebaño de ineptos que cuenta entre sus filas con el mismísimo presidente del Tribunal Constitucional. Por mucho que la ley permita la afiliación de magistrados a partidos políticos, es un esperpento nacional que la máxima instanc...

Maleducados

Dicen que la leche que hemos mamado de pequeño –con la carga simbólica que ello conlleva– forja nuestra identidad en el futuro, pero cada vez tiendo a pensar que yerran quienes así lo consideran. La buena educación familiar está condenada a deteriorarse por la constante erosión que sufre en su contacto con la educación colectiva: la calle, los medios de comunicación, las instituciones, la clase política y financiera… Todo lo que se respira en el ambiente, ineluctablemente, nos hace desembocar en el crisol de un país cuyo ADN lleva escrito el marbete de la picaresca, la ruindad y la sinvergonzonería. Por eso siempre acaba imponiéndose el modelo educativo social que desde las altas esferas se diseña. Tenemos Bárcenas y Urdangarines porque es la educación colectiva que hemos mamado, tenemos Gürteles y Malayas porque también los ciudadanos de la clase media-baja han aprendido a corromperse con licenciosas prácticas que nos recuerdan a Lázaro de Tormes. Habría que suma...