Volvemos a constatar la doble moral, la bajeza y la ruindad de espíritu de los mequetrefes, de los imbéciles que nos gobiernan. Estamos a punto de aniquilar el progreso, en materia de aborto, experimentado en los últimos 30 años. Unos cuantos idiotas, comandados por el Gafitas, el ‘pseudo carca-progre’, van a legislar para que un feto, aun con malformaciones incompatibles con la vida, esté obligado a venir al mundo. Hecho que si sus padres desean es totalmente plausible, pero de lo contrario terminaría convirtiéndose en una condena que ellos, los únicos responsables de su concepción, no quieren aceptar. No hablamos de discapacitados o síndromes Down, perfectamente “capacitados” para vivir dignamente, sino de malformaciones incompatibles con la vida extrauterina que no podrán llegar a realizar acción humana porque no sobrevivirán. Los hijos son de sus padres, inevitablemente. Se conciben. Y es una concepción que no sólo participa del hecho de la fecundación,...
La sal en la herida