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Mostrando las entradas etiquetadas como Personal

Hacia las tres virtudes

No me basta con la bondad, me persigue el tormento de la beldad. Tormento y éxtasis. Explosión y desgarro. Es ella, la belleza, me supera, me esclaviza. Aún soy esclavo de mi estética, de mis cánones, de mis prototipos, de mis paradigmas... ¿Por qué no conformarse con la bondad y la verdad? ¿Es posible aunar las tres virtudes? ¿Un nuevo Ícaro? El alma, atormentada. 

Estepa: primer capítulo

Desaparecieron a las cuatro semanas esas sensaciones de desubicación y desadaptación. Pero fue a base de permanencia en el puesto. De lejanía respecto a mi tierra. Y llegaron los encuentros felices, nuevas reediciones de éxitos en las aulas y la vuelta al equilibrio. Termina el primer capítulo y las vibraciones son prometedoras. Ahora bien, todo castillo de naipes es susceptible de ser desmoronado. Ya lo veremos al término del segundo episodio.

Estepa: aterrizaje

Me siento desubicado, extraño en un pueblo acogedor. Desubicado en un Centro que alberga compañeros amables. En cualquier caso, el problema es mío. Lo peor de todo es que se trata de un Centro destinado a convertir profesores en burócratas. La enseñanza ya no es lo primordial. Ahora será más importante redactar papeles absurdos que nadie leerá o tal vez sólo leerá un inspector aburguesado al que le pagan por realizar un trabajo que no repercutirá en la educación de los chavales. Lo mejor de todo: por primera vez asumo el reto del Bachillerato (y comienzo fuerte: 2º de Bachillerato/Selectividad). ¡Ah, todas las tardes huele a canela y chocolate en el pueblo, y eso me gusta!

Despedida y cierre

Agosto no ha sido un mes diferente, aunque sí ha valido para la desconexión total. Concluye, pues, una etapa, la de Jabugo-Aracena. Comienza ahora la de Estepa. Tengo muchas incertidumbres, muchos temores, pero no queda otra: hay que estar preparado para los nuevos acontecimientos. Mi corazón está presto.

Qué decir...

Qué decir después de alcanzar la gloria en las aulas. Qué decir después de haber sanado las heridas más profundas, aquellas que sólo se curan con el tiempo y la soledad. Qué decir después de vencer la soledad. Qué decir después de cumplir los sueños latentes. Qué decir después de apuntar hacia la belleza humana. Qué decir... Y sin embargo... Y sin embargo, yacer aún vacío.

Rabo de nube

Decía Silvio Rodríguez: Si me dijeran pide un deseo, preferiría un rabo de nube, un torbellino en el suelo y una gran ira que sube. Un barredor de tristezas, un aguacero en venganza que cuando escampe parezca nuestra esperanza. Si me dijeran pide un deseo, preferiría un rabo de nube, que se llevara lo feo y nos dejara el querube. Un barredor de tristezas, un aguacero en venganza que cuando escampe parezca nuestra esperanza. El rabo de nube es el fin de la tormenta, que irrumpe y destroza todo lo que encuentra a su paso, limpiando, también, las impurezas de todo aquello que sabía a odres viejos. Ese rabo de nube es, efectivamente, un torbellino en el suelo, una gran ira que sube, un aguacero en venganza que barre tristezas. Luego, tras la tempestad llega la calma, escampa y vuelven las esperanzas de comenzar a vivir. En definitiva, es un rabo de nube que se lleva lo feo y nos deja el querube, es decir, lo puro y lo virginal. 2008, ya a punto de concluir, ha significado lo mismo para m...

El peso de los hábitos

El peso de los hábitos adquiridos a lo largo de los últimos ocho años va a ser (está siendo ya, sin duda) el último escollo en salvar antes de que el nuevo “yo” haya sido construido hasta llegar a la línea emocional regular que proporcione la estabilidad requerida. Pero me temo que va a ser tarea ardua. Estos días me atiborro de incesante actividad, trato de eludir la soledad de tal forma que el intelecto no trabaje a tantas revoluciones por minuto construyendo, a su paso, mundos siniestros y, lo más importante, que no fije su blanco en el pasado más inmediato, porque ello conduciría a la depresión. Aun así, el cuerpo necesita descanso, pero cuando cesa la actividad, de súbito vuelve a aparecer la delgada línea roja y la maquinaria mental vuelve a funcionar. Es difícil pasar página después de tantos años de comunión con sentimientos tan puros... Y comienzo a pensar que hay que soportar, aguantar estos azotes estoicamente, como el árbol y la piedra de Rubén Darío en ‘Lo fatal’: “Dichoso...

Oda a la locura: siempre nos quedará Palma del Río

Fieles, amigos, hermanos, lectores... LEAN HASTA EL FINAL LO QUE LES EXPONGO A CONTINUACIÓN. Ésta es, tal vez, la entrada más importante de cuantas he publicado en esta web desde que nació. El texto que voy a publicar a continuación debería haber salido a la luz a mediados de mayo, pero por caprichos del destino o algún traspapelamiento eventual no cumplió su cometido por entonces. Su autor es Miguel Ángel Barea, compañero de trabajo durante el curso académico pasado, profesor de Historia y amigo donde los haya. Él lo compuso, pero en realidad es obra de muchos hermanos más: Antonio Soto, Sergio López, Manuel Jiménez... todo el profesorado del IES Antonio Gala de Palma del Río (Córdoba), ciudad donde nació a lo largo de siete meses el nuevo yo de este periodista irreverente, un servidor, arrodillado durante años a la cerrazón de lo puramente local y a las ruedas de molino del micromundo asimilado. En Palma del Río, por primera vez y de forma explícita y sincera, conocí la pureza de la ...

Abismo y encrucijada

Cuando en tu corazón empiezas a entender que no hay regreso posible. Que hay ciertas cosas que el tiempo no puede curar. Que algunos dolores demasiados profundos dejan cicatriz... ¿Cómo retomar el hilo de toda una vida? ¿Cómo continuar?

Entre el asfalto y la cumbre

Existe una delgada línea roja entre la pena y la gloria que en ciertos momentos de la vida provoca que oscilemos en abismos de respiraciones profundas y tórridos suspiros. Y mientras perviven estas sensaciones se hace difícil alcanzar el equilibrio y la serenidad cincelados tiempo atrás. Cuesta volver a empezar lo que se forjó hace años, y aunque retomar historias, nuevas historias; amores, nuevos amores; ilusiones, nuevas ilusiones; retos, nuevos retos... lleva estampada la insignia de la durèe de Bergson que tan bien supo plasmar Peter Handke en su extenso Poema a la Duración -que no es otra cosa que experimentar el verdadero sentimiento de la vida-, la impresión vital estos días de intensidad y soñolencias vespertinas, es de ahogo y vómito. Es una necesidad de querer vomitar tanta gloria cosechada y a punto de cosechar y sentir, al mismo tiempo, el miedo de que todo pueda terminar en la decepción de lo que pudo ser y no fue al final. Pero, claro, querer evitar esto sería echar por...

Profesor, de por vida

Con esto de las vacaciones (hace mucho tiempo que no las disfrutaba al máximo, y lejos del pueblo) y la euforia después de haber superado las oposiciones y haber logrado plaza fija para toda la vida he vuelto a descuidar este espacio. Sólo quería compartir con todos la alegría de este éxito laboral y agradecer a cuantos creyeron en mí su apoyo y sus ánimos en esta difícil tarea de opositar. Continuaré saliendo del pueblo para disfrutar las vacaciones, pero al mismo tiempo voy a comenzar a escribir mi próximo trabajo literario, una novela corta cuyo guion y argumento ya tengo preparados y que trataré de entregar a finales de año a la editorial.

Punto de inflexión

Llevo cuatro o cinco días de vacaciones y he decidido dar un poco de vida a esta especie de confesión personal abandonada ya desde hace algunos meses. Sigo sin hacerme a la idea de tener que estar en la inactividad durante dos meses, pero esto de ser profesor es lo que tiene, y los niños también necesitan desconectar después de los exámenes y el calor. Terminó el curso y ya me examiné de las oposiciones, aunque aún estoy a la espera de las calificaciones, pero la sensación que tengo es la de un profundo tedio estival en la soledad de un pueblo al que he vuelto al cabo de ocho meses y en el que cada día que pasa me siento como un extraño. No hay razones para ello, pero son los síntomas que padezco. Tal vez la inmejorable experiencia docente en Córdoba sea culpable de estos azotes, aunque también hay otras causas más personales que podrían justificarlo. De todas formas he perdido el contacto con la actualidad de la localidad y la comarca. Si bien antes, por razones profesionales, debía e...

Nota informativa acerca de la inactividad del blog

Estimados lectores, aunque es tarde para informar, ya sabrán que este blog no se acutaliza desde mediados de marzo. El motivo es la preparación de las oposiciones para el cuerpo de profesores de la Enseñanza Secundaria en la especialidad de Lengua y Literatura. Se trata de un reto complicado habida cuenta de que el procedimiento selectivo en esta ocasión ha sido diseñado por la Consejería de Educación para dar entrada y estabilidad a los interinos. Y aunque yo soy profesor interino, el premio es para los más veteranos. En cualquier caso, habrá que luchar por el milagro. Dicho esto, les emplazo a que sigan visitando este espacio a partir de julio.