Después de 20 años desciende el número de profesores en la Enseñanza Pública, y sin embargo, el número de alumnos continuará aumentando. La ratio aumentará y tendremos que enseñar a 40 adolescentes en un aula, lo que, sin duda, generará más fracaso escolar puesto que en los tiempos que corren es prácticamente imposible inculcar los contenidos y procedimientos básicos con un mínimo de garantía y decencia a una cantidad que supere los 20-25 alumnos por clase. Pero dejemos algo claro: el primer trimestre valdrá para hacer limpieza; el resto del curso trabajaré sólo con aquellos que hayan mantenido interés y esfuerzo. Es preferible dedicarse a 15 alumnos en cuerpo y alma durante seis meses y conseguir que se impregnen de cultura y comunicación, a estar bregando con 40 y sacar 20-25 aprobados en el papel pero suspensos para la vida.
En varios círculos había escuchado que se avecinaba un voto de castigo sobre Herófito Rodríguez (PSOE El Cerro de Andévalo) por sus continuos cambios de siglas. Se comentaba, se rumoreaba eso. Ahora es una realidad. Los cerreños lo han castigado votando en mayoría al PP de Juan Manuel Borrero. Y no hay que olvidar la cantidad de votos nulos: ¡nada menos que 67!. Evidentemente, quien ganara, al sólo concurrir a los comicios dos partidos, lo haría por mayoría absoluta, y hasta 2011 el PP gobernará a su antojo en esta localidad. En el PSOE cerreño se dice que “el voto de castigo no ha sido para Herófito, sino para el pueblo, que lo va a pagar”. No creo que sea una forma bella de reconocer la derrota, pues si bien todo el mundo creía que ganarían los socialistas, también era normal prever que el voto se iba a bipolarizar en torno a dos sectores: los que se han llenado la barriga con Herófito, y los que han experimentado lo contrario. También es cierto que muchos votos de los antiguos miemb...
La nueva ratio traerá más fracaso escolar y el fracaso escolar, a más crisis. Y así un círculo vicioso de sabe Dios cuándo podremos salir.
ResponderEliminarUn abrazo, amigo.
Sin duda, Manuel.Por eso tenemos que ayudar a los alumnos que tienen interés y consideran la educación como un camino de futuro. Ello implica apartar la morralla que sobra en las aulas y dedicarse a a los que se esfuerzan. Tenemos que combatir de alguna manera los desaguisados que nos endosa a la clase imbécil (perdón, quise decir clase política).
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