Resulta un tanto contraproducente, por no decir incoherente, que últimamente uno de los mensajes de los dirigentes políticos consista en solicitar a la ciudadanía que utilice la menor cantidad de energía (reducir el consumo) con el objeto de contribuir al descenso del calentamiento global del planeta, a contrarrestar el efecto del cambio climático. Y sin embargo, después del puente de la Constitución, cualquier pueblo o cualquier ciudad parece un incendio de luces dispuestas a celebrar (mejor a presagiar, porque aún andamos en vísperas) la Navidad.

Nada, que todo se queda en propaganda de lo políticamente correcto, porque... predicar con el ejemplo, ya se sabe, eso está al alcance de pocos.
Nada, que todo se queda en propaganda de lo políticamente correcto, porque... predicar con el ejemplo, ya se sabe, eso está al alcance de pocos.
Hace años....
ResponderEliminar...dibujo de El Roto en el diario El País:
"Llamaban "luces de Navidad" a las incubadoras del Consumo"
El nacimiento del mito de algo que pasó hace 2000 años, no es más que el invento de unos cuantos poderosos o todopoderosos (depende de la época) que no sabían lo que hacer con las sogas y bombas con las que habían sometido a la Humanidad. Luego vino el Concilio Vaticano II y las convirtieron en espumillones y bolitas de colores para suavizar el mensaje de...Nada.
Es que la Nada ha dado siempre mucho miedo.
Un saludo desde la capital del consumo.